Me llamo Eliana Ramos, pero me dicen “Eli”

Desde que soy chica, mis viejos me enseñaron que lo que a una no le gusta, a veces se puede cambiar. Lo que no imaginaban, es que para hacerlo a lo mejor tendría que ser concejala. Porque claro, ¿justo en esta familia una concejala?

Me llamo Eliana Ramos y me dicen Eli (o Mari, por mi segundo nombre). Trabajo como docente en la escuela Belgrano. Soy mamá, y desde hace algunos años soy militante de Barrio 88. Ahí pude ver de primera mano cómo las cosas han ido de mal en peor para casi todo el mundo.

Los que vivimos en esta ciudad nunca elegimos esto. Ni los que nacimos acá, ni los que la eligieron para quedarse y armar un proyecto de vida.

No elegimos tener la basura pudriéndose días enteros en microbasurales hasta que la llevan a un relleno sanitario que cualquier día explota.

No elegimos un sistema de colectivos que antes pasaba cuando quería, y ahora ya ni siquiera eso.

No elegimos andar todo el día con miedo. Miedo del vecino. Del más mínimo ruido.

Vivir más tranquilos. ¿Cuándo nos hicieron creer que pedir eso era pedir demasiado?

¿A quién le funciona que el Concejo no funcione durante todo un año?

¿A quién le funciona que todo lo que se haga sean proyectos que nunca pasan de eso?

¿No será hora de preguntarle a los que nos representan?

¿No será hora de que seamos todos un poquito más ambiciosos? ¿De ir más allá de los proyectos? Si en el fondo, sabemos lo que es posible.

Lo que es posible ahora, hoy, no mañana, es cambiar las cosas. Pero no atándolas con alambre: cambiarlas de verdad.

Y aunque sería lindo que fuese así, ya estamos grandes para darnos cuenta de que para cambiar las cosas no alcanza con sonreír y dar abrazos. Se cambian sobre todo con ideas atrevidas.

Es el momento de que alguien en Santa Fe lleve esas ideas al consejo.

Hay gente capaz. De sobra. Y si se elige tener el coraje político de cambiar las prioridades para que de una vez por todas empiecen a beneficiar a la mayoría, y no a unos pocos, los recursos aparecen. La cosa es elegir.

Es momento de que elijamos.

Esta Campaña la hacemos a puro pulmón y sin el apoyo y la estructura de los grandes partidos
Si te interesa participar, no dudes en anotarte.